En medio de flujos de migración altamente activos a través de la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC) ha surgido una respuesta humanitaria multisectorial para ayudar a los países a cumplir con las necesidades urgentes de los migrantes. Principalmente impulsado por organizaciones de desarrollo, el esfuerzo está ayudando a los países receptores que se encuentran sobrecargados a proporcionar atención médica, entre otros servicios humanitarios inmediatos para los migrantes, principalmente de Venezuela, Haití, El Salvador, Guatemala y Honduras. Eso es algo bueno.

Pero la asistencia humanitaria de emergencia solo puede llegar hasta cierto punto. Las necesidades de atención médica de migrantes, como para otras personas, son diversas y continuas a través de la trayectoria de la vida. Una persona con una enfermedad crónica como VIH requiere de atención y tratamiento continuos para mantenerse saludable. Una mujer que está embarazada necesita atención prenatal de alta calidad, de parto y posparto, para reducir sus riesgos, y su hijo necesitará atención médica regular. Las acciones para promover la salud y el control de enfermedades deben alcanzar a toda la población para ser efectivas. Para países que enfrentan un alto flujo de migrantes la mejor forma de asegurar que estos nuevos miembros de la sociedad tengan acceso constante a servicios de salud esenciales es tener una estrategia a largo plazo, una que se construya a partir de plataformas de salud existentes para integrarlos en el sistema de salud y en los servicios de salud de la comunidad receptora. En otras palabras, necesitan una solución que fortalezca al sistema de salud y que vaya más allá de la asistencia de emergencia.

El caso de fortalecer el sistema

En muchos países de LAC, sin embargo, no existen estrategias de largo plazo para los migrantes, o están subdesarrolladas. Es difícil imaginar una peor época para no contar con soluciones para fortalecer al sistema de salud. Los flujos de migración recientes desde Venezuela son el mayor movimiento humano en la historia reciente, con aproximadamente 4.6 millones de migrantes viviendo ahora a lo largo de la región. Un estimado de 458,233 migrantes haitianos viven en la República Dominicana y el movimiento de población dentro y desde el Triángulo Norte de países de El Salvador, Guatemala y Honduras volvió a intensificarse nuevamente a principios de 2021. Entre octubre de 2020 y mayo de 2021, La Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de los Estados Unidos detuvo a 898,000 migrantes irregulares, 85 por ciento (763,300) de los cuales comenzaron su viaje en los países del Triángulo Norte. Este movimiento masivo de personas, combinado con la crisis de la pandemia de la COVID-19, agudizó ampliamente las desigualdades de salud a través de la región. 

En el largo plazo, el fortalecimiento del sistema de salud es más económico que proporcionar servicios médicos de emergencia.

La evidencia sugiere que en el largo plazo, un enfoque de fortalecimiento de sistema será más económico para los gobiernos que proporcionan servicios de emergencia a migrantes que son excluidos actualmente de la atención médica regular. Considere este importante hallazgo de Colombia: los migrantes acceden principalmente a los servicios de salud por medio de las salas de emergencia, donde el costo de atención es elevado y los trabajadores de salud están en riesgo de ser sobrecargados, poniendo en riesgo la calidad de la atención. Mientras tanto, la incapacidad de los migrantes para acceder a la atención primaria, ya sea porque no pueden costearla o porque no cuentan con las tarjetas de identificación emitidas por el gobierno, a menudo resulta en retraso del tratamiento,  llevando al empeoramiento de la salud. 

El enfoque de fortalecimiento del sistema que incluye tanto a migrantes como a la comunidad receptora en las decisiones y en los procesos puede ayudar a desactivar las tensiones sociales en los países receptores y mejorar las oportunidades para respuestas personalizadas y sostenibles.

El enfoque del fortalecimiento del sistema de USAID 

En la región LAC, el Proyecto de sostenibilidad del sistema de salud local (LHSS) de USAID está apoyando la resiliencia del sistema de salud, mientras balancea respuestas inmediatas a las necesidades de salud y soluciones a largo plazo que integran a los migrantes, promueven la equidad y mejoran los resultados de salud. Estamos trabajando en conjunto con socios locales para analizar los cuellos de botella del sistema; desarrollar en conjunto estrategias claras y políticas durables para ofrecer servicios de salud completos y de alta calidad para los migrantes y las poblaciones receptoras; y asegurar recursos apropiados para sostener los servicios de salud en medio de contextos complejos y de evolución rápida. De esta forma, apuntamos ayudar a los países a alcanzar los beneficios de desarrollo económicos y sociales que resultan al integrar a los migrantes en las comunidades receptoras.

En lugar de crear programas separados, LHSS trabaja con los países para integrar a los migrantes en los sistemas de salud existentes.

 

  • En Colombia, LHSS ayuda al gobierno a desarrollar e implementar políticas sostenibles y de largo plazo para integrar a los migrantes al sistema de salud y mejorar la receptividad de la atención. Estamos trabajando con el gobierno, el sector privado, la sociedad civil y los socios de la comunidad para fortalecer la capacidad técnica y operativa en todos los niveles del sistema de salud, por ejemplo, al mejorar la competencia de los trabajadores de la salud para proporcionar atención no estigmatizante y de alta calidad, y las habilidades de programar y administrar presupuestos de las autoridades locales. 

 

  • En Perú, LHSS colabora con el Ministerio de salud, los socios de desarrollo y la sociedad civil para evaluar los puntos de débiles del sistema que impiden que los migrantes accedan a la atención e identifiquen e implementen acciones orientadas al impacto. Por ejemplo, estamos fortaleciendo la capacidad de los programas nacionales de VIH para asegurar que las necesidades de los migrantes se consideren al planificar los servicios para VIH y la adquisición de medicinas para el VIH. 

 

  • En la República Dominicana, LHSS está apoyando un esfuerzo inclusivo por el gobierno, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones de la comunidad migrante para acordar enfoques de mejora a la cobertura y la calidad de los servicios de salud para beneficio de los migrantes y de las comunidades receptoras. LHSS también está ayudando a fortalecer los servicios móviles y comunitarios de VIH para asegurar servicios personalizados sostenibles, de alta calidad y centrados en el cliente para satisfacer las necesidades de las personas de ascendencia haitiana que residen en la RD.

 

  • En Honduras, LHSS trabajará por medio de un socio local para vincular a las partes interesadas relevantes del gobierno, el sector privado y la sociedad civil para crear un consenso en los pasos necesarios para mejorar la protección social de la salud para las mujeres en riesgo de migración. 

 

A través de estas actividades de país, LHSS apoya el desarrollo de la capacidad a nivel de sistema e institucional. Nos esforzamos por alinearnos con las prioridades y necesidades locales, e integrar los procesos, herramientas y prácticas a las estructuras del sistema nacional. Y debido a que nosotros mismos somos parte de un sistema vital e interconectado de actores que trabajan en la migración y la salud de la región LAC, compartiremos nuestros hallazgos y experiencias para que todos puedan beneficiarse de lo que aprendamos. ¡Manténgase en sintonía!

Por: Sarah Insanally
Especialista en sistemas de salud en el Proyecto de sostenibilidad de sistema de salud local de USAID. Ella es originaría de Guyana y ha trabajado con sistemas de salud a través de la región LAC.

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