Bajo un sol radiante, el nuevo centro, el «Enfermera Isabel Zendal», ubicado muy cerca del aeropuerto internacional de la capital española, fue inaugurado por la presidenta de la región de Madrid y promotora del proyecto, la conservadora Isabel Díaz Ayuso, del Partido Popular (PP).
El hospital está todavía vacío, y a través de sus inmensas cristaleras podían verse todavía cables colgando del techo, según un periodista de la AFP.
De momento, el gobierno de la región de Madrid, competente en gestión sanitaria, sólo cuenta con 116 voluntarios seleccionados entre los profesionales con contrato en la sanidad pública, y no ha precisado si contratará a más para el funcionamiento corriente del centro.
En el acto de inauguración, las autoridades regionales elogiaron el nuevo hospital, con capacidad para acoger a unos 1.000 pacientes en caso de crisis sanitaria.
Está «adaptado a todas las situaciones que podamos vivir», como «catástrofes, nuevas epidemias (…) y también para aliviar las listas de espera» de la sanidad pública, enfatizó en un breve discurso Díaz Ayuso, añadiendo que aquí estará la unidad de cuidados intensivos «más avanzada de Madrid».
La construcción del nuevo hospital, de 80.000 metros cuadrados, ha estado envuelta en polémica desde que se anunciara el proyecto, en una región que en primavera fue el epicentro de la primera ola de la pandemia en España y se vio desbordada por la afluencia de pacientes a los hospitales.
Está «adaptado a todas las situaciones que podamos vivir», como «catástrofes, nuevas epidemias (…) y también para aliviar las listas de espera» de la sanidad pública, enfatizó en un breve discurso Díaz Ayuso, añadiendo que aquí estará la unidad de cuidados intensivos «más avanzada de Madrid».
La construcción del nuevo hospital, de 80.000 metros cuadrados, ha estado envuelta en polémica desde que se anunciara el proyecto, en una región que en primavera fue el epicentro de la primera ola de la pandemia en España y se vio desbordada por la afluencia de pacientes a los hospitales.
