La Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Santo Domingo realizó su cuarta edición de la Semana de la Salud Mental ayer, en el Parque Iberoamericano, con la actividad “Caminata, un paso por la salud mental”, con el objetivo de visibilizar y sensibilizar acerca de los trastornos mentales, además de combatir el estigma social sobre que la salud mental es de “locos”.
el monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, realizó un llamado a asumir la salud emocional como una responsabilidad compartida que demanda respuestas desde la Iglesia, el Estado, las familias y la sociedad; del mismo modo, una atención especializada en las situaciones de vulnerabilidad que afecten a niños y jóvenes que busquen o necesiten ayuda.
«La salud mental es una realidad que está afectando a una vasta población, no solamente de República Dominicana, sino del mundo. Hay muchas familias que sufren y necesitan el apoyo de todos nosotros; la Pastoral de la Salud, para dar apoyo, acompañamiento, seguimiento y atención a las personas que están padeciendo esta situación, que quizás la familia no sabe dónde ir ni qué hacer”, afirmó el monseñor.
Sor Trinidad Ayala Adames, coordinadora general de la Pastora de la Salud, manifestó que la labor desarrollada en el transcurso de la semana por el Bienestar Psicológico forma parte de un compromiso permanente de la entidad.
“La pandemia de este momento es la salud mental. Estamos preocupados por la situación que hay entre tanta muerte y eso es salud mental”, expresó Ayala Adames.
Monseñor Morel Diplán, sor Trinidad Ayala Adames, la doctora Arabella Michellen; Jorge Asjana David, rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); y la doctora Marisol Taveras encargada de Salud Mental del (SNS), el evento continuó con zumba, impartida por la animadora Yeny Ventura.
La ceremonia concluyó con unas palabras de testimonio de Lissa Fontana, una joven que padece una enfermedad qu causó un deterioro en su salud mental: la epilepsia.
