Santo Domingo.– La mamoplastia de reducción comienza a consolidarse en la República Dominicana como un procedimiento vinculado a la salud y no solo a la estética, un cambio que representa un alivio para mujeres que enfrentan dolores crónicos derivados del exceso de tejido mamario.
El cirujano plástico Alfredo Brito explicó que condiciones como dolor persistente en espalda, cuello y hombros, cefaleas frecuentes y marcas profundas en la piel son consecuencias habituales en pacientes con macromastia o gigantomastia, afectando su bienestar físico y emocional.
De acuerdo con el especialista, muchas mujeres llegan a normalizar estas molestias con el paso del tiempo, sin identificar que se trata de una condición médica tratable que limita su calidad de vida.

Brito destacó que el reconocimiento de esta cirugía como procedimiento de salud responde a su impacto funcional, al reducir la carga física y permitir una movilidad más cómoda en las actividades diarias.
Además, señaló que el volumen excesivo de las mamas puede dificultar la realización de estudios diagnósticos y el seguimiento preventivo, lo que complica la detección temprana de afecciones mamarias.
La mamoplastia de reducción, explicó, no solo alivia el dolor crónico, sino que facilita el control clínico y los exámenes especializados, contribuyendo a una atención más efectiva y oportuna.
El cirujano advirtió que esta aprobación debe aprovecharse con orientación médica adecuada, ya que no se trata de un beneficio automático, e instó a las mujeres interesadas a informarse y evaluarse con especialistas.
