El Alzheimer no solo representa un desafío médico, sino también una carga emocional y social para miles de familias dominicanas. Así quedó evidenciado este domingo durante la caminata organizada por la Asociación Dominicana de Alzheimer, en el Parque Iberoamérica, donde pacientes, cuidadores, especialistas y ciudadanos se unieron para visibilizar esta enfermedad que sigue creciendo en silencio.
La actividad, que incluyó un recorrido por el “Sendero de la Memoria” acompañado por la banda de música del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, tuvo como propósito central crear conciencia sobre el impacto del Alzheimer y la importancia del diagnóstico temprano.
Una realidad silenciosa, pero creciente
La doctora Deysi Acosta, médico psicogeriatra y cofundadora de la Asociación, explicó que un estudio piloto en sectores del Distrito Nacional —como Villa Francisca, Zona Colonial, San Carlos y zonas aledañas— reveló una prevalencia de demencia de un 11.6 %, equivalente a unas 120,000 personas solo en esas comunidades.
Actualmente, la institución se encuentra desarrollando un estudio más amplio en 26 provincias del país, cuyos resultados estarán disponibles en aproximadamente un año. Esta investigación busca ofrecer un panorama nacional más preciso sobre la incidencia del Alzheimer y otras demencias.
Proyecciones y prevención
Aunque la prevalencia en República Dominicana se mantiene estable, las proyecciones internacionales advierten que para el año 2050 los casos podrían triplicarse, impulsados por el aumento de la esperanza de vida y factores de riesgo como el sedentarismo, la mala alimentación, la diabetes y la hipertensión.
“El 76 % de la población envejeciente es hipertensa, y este es un factor de riesgo importante”, señaló Acosta. Para prevenir la enfermedad, recomendó una vida activa, tanto física como socialmente: “Poca cama, poco plato y muchas horas de zapato”, resumió.
Avances científicos: esperanzas y desafíos
Acosta también destacó los recientes avances en el diagnóstico y tratamiento del Alzheimer. Ya existen pruebas de sangre capaces de detectar la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas, así como medicamentos que pueden ralentizar su progreso hasta en un 50 %. No obstante, lamentó que estas terapias aún no están disponibles en el país, y que su alto costo y efectos secundarios limitan el acceso en otras regiones.
Un mensaje de unión y esperanza
Durante el evento, la presidenta de la Asociación, Mercedes Bruno, compartió un emotivo mensaje:
“El Alzheimer no duele en el cuerpo, pero duele en el alma de las familias. Ver a un ser querido apagarse poco a poco es una de las pruebas más duras de la vida. Y sin embargo, aquí estamos, unidos, diciendo con firmeza que no estamos solos y que juntos podemos marcar la diferencia”.
Bruno también agradeció el apoyo de los asistentes, reafirmando el compromiso de la institución de educar, acompañar y sensibilizar a la población:“Nuestra labor solo es posible gracias a quienes caminan, apoyan y difunden este mensaje.”
