Madrid. El uso intensivo de redes sociales en niños y adolescentes está generando una creciente preocupación entre especialistas en salud mental, ante la evidencia de su impacto negativo en el desarrollo emocional, la autoestima y la conducta de los menores.
Expertos advierten que la exposición continuada a estas plataformas puede afectar la capacidad de concentración, la toma de decisiones y la creatividad, además de favorecer la comparación constante con modelos irreales, especialmente en relación con la imagen corporal.
Aumento de problemas psicológicos
Profesionales de la salud mental señalan que el uso excesivo de redes sociales se asocia a un incremento de casos de ansiedad, depresión, estrés emocional, autolesiones y trastornos de la conducta alimentaria en población infantil y adolescente. Organizaciones de atención a menores reportan un aumento sostenido de este tipo de consultas en los últimos años.
Francisco Villar, psicólogo del programa de atención a la conducta suicida del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, alertó sobre la temprana presión estética que enfrentan las niñas. «Tenemos a chicas de nueve años preocupadas por luchar contra las arrugas», afirmó el especialista.
Asimismo, los expertos indican que el consumo constante de vídeos cortos activa de forma repetida los circuitos de recompensa del cerebro, lo que puede favorecer conductas adictivas y dificultar la autorregulación emocional durante etapas clave del neurodesarrollo.
Propuestas regulatorias
Ante esta situación, autoridades trabajan en medidas para limitar el acceso de menores a redes sociales, entre ellas la posibilidad de prohibir su uso antes de los 16 años. El objetivo es reducir los riesgos asociados a la exposición temprana y promover entornos digitales más seguros.
Los especialistas coinciden en que, aunque las redes sociales pueden ofrecer beneficios en términos de comunicación y acceso a información, su uso en menores requiere supervisión adulta, educación digital y acciones preventivas desde los sistemas de salud y educación.
Fuente: EFE Salud
Autor: Berta Pinillos
