Santo Domingo.– Más de la mitad de los pacientes con enfermedades pulmonares intersticiales (EPID) identificados como candidatos a terapias antifibróticas no estaría recibiendo tratamiento, de acuerdo con datos de las dos unidades especializadas que funcionan en República Dominicana, presentados por la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax (SDNCT).
La presidenta de la entidad, Dra. Maribel Jorge, informó que las unidades dan seguimiento actualmente a 827 pacientes con EPID. De este grupo, 234 fueron identificados como candidatos a terapia antifibrótica; de ellos, 99 (42 %) estaban recibiendo tratamiento y 135 (57.6 %) permanecían sin acceso a la terapia indicada.
La situación también se refleja en pacientes con formas específicas de fibrosis pulmonar. Según los datos presentados, 37.5 % de quienes padecen fibrosis pulmonar idiopática recibía pirfenidona, mientras que 28.7 % de los pacientes con fibrosis pulmonar progresiva había iniciado tratamiento con nintedanib.
Más de 200 enfermedades
Las EPID comprenden más de 200 enfermedades que afectan el intersticio pulmonar. Algunas pueden evolucionar hacia fibrosis, generando cicatrices que deterioran progresivamente la función respiratoria.
Entre sus manifestaciones se encuentran la tos seca persistente y la dificultad respiratoria progresiva, particularmente durante el esfuerzo.
Jorge señaló que, además de fortalecer el diagnóstico temprano, es necesario reducir las barreras económicas y administrativas que pueden retrasar el inicio de las terapias indicadas.
Desde 2019 funciona un equipo multidisciplinario dedicado a la evaluación de estos casos.
El país cuenta además con unidades especializadas en el Hospital Salvador B. Gautier, desde 2019, y el Hospital José María Cabral y Báez, desde 2021.
En 2025 fue establecido un protocolo nacional para las enfermedades pulmonares intersticiales, elaborado por el equipo multidisciplinario y la SDNCT a solicitud del Ministerio de Salud Pública, con el propósito de estandarizar la atención.
La sociedad explicó que el diagnóstico de estas enfermedades requiere integrar los hallazgos clínicos, radiológicos, funcionales y de laboratorio, en lugar de depender de una prueba aislada.
