La atención neonatal en República Dominicana ha mostrado avances importantes en las últimas décadas, pero los hospitales continúan enfrentando dificultades para responder a la creciente complejidad de los casos que llegan a sus unidades especializadas, advirtieron médicos neonatólogos durante una actividad organizada por la Sociedad Dominicana de Neonatología (SODONE).
La alerta fue planteada por la presidenta de la entidad, Joy Janet Vivoni Saladino, quien señaló que persisten limitaciones relacionadas con la disponibilidad de equipos, medicamentos, insumos y recursos humanos, tanto médicos como de enfermería, en distintos centros de salud del país.
La especialista indicó que, aunque los indicadores de salud neonatal reflejan mejoras, la realidad en muchos hospitales sigue representando un desafío para los profesionales que atienden a recién nacidos en condiciones críticas. Además, explicó que numerosos centros reciben bebés procedentes de zonas fronterizas y de madres que no tuvieron un adecuado seguimiento prenatal, lo que aumenta la complejidad de la atención requerida.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la conmemoración del primer aniversario del Día del Médico Neonatólogo Dominicano, fecha que se celebra cada 7 de junio y que busca reconocer la labor de los especialistas dedicados al cuidado de los recién nacidos.
Durante la jornada también se abordaron los avances alcanzados en la reducción de la mortalidad neonatal. La doctora Luz Herrera, expresidenta de la Sociedad Dominicana de Pediatría, destacó que este indicador ha disminuido cerca de un 60 % en las últimas tres décadas, situándose actualmente en alrededor de 12 fallecimientos por cada mil nacidos vivos.
No obstante, los especialistas coincidieron en que aún quedan retos pendientes. Entre ellos mencionaron la aplicación universal del tamizaje neonatal, la creación de un registro nacional de prematuros y la actualización de algunos protocolos clínicos para mejorar la atención de los recién nacidos con complicaciones graves.
Los expertos consideraron que continuar fortaleciendo las unidades neonatales, ampliar la capacitación del personal sanitario y garantizar el cumplimiento de los protocolos de atención serán acciones determinantes para seguir reduciendo la mortalidad neonatal y mejorar la supervivencia de los recién nacidos más vulnerables.
