El experto en manejo de riesgos y CEO de TEDCAP, Peter Bäckman, alertó que el reciente paso del huracán Melissa sobre el Caribe puso a prueba la capacidad del país para garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud, calificándolo como “una auditoría de resiliencia” más que un evento sorpresa.
Bäckman explicó que cada temporada ciclónica deja al descubierto la vulnerabilidad de la infraestructura sanitaria y logística del país.
“Cada tormenta afecta hospitales, farmacias y centros de atención. No podemos seguir reconstruyendo sobre las mismas debilidades”, advirtió.
Según el especialista, más de 1.1 millones de dominicanos quedaron sin acceso a agua potable y decenas de centros de salud tuvieron interrupciones en su operación, evidenciando que el costo de la inacción no solo se mide en pérdidas materiales, sino en vidas, empleos y servicios médicos críticos.
El CEO de TEDCAP instó al sector privado de salud —hospitales, aseguradoras, distribuidoras farmacéuticas y clínicas— a asumir un papel proactivo en la gestión del riesgo y la continuidad operativa, adoptando estándares internacionales como la norma ISO 22301 de Continuidad del Negocio y estrategias de seguros paramétricos que permitan una recuperación más rápida.
“El Estado puede alertar y coordinar, pero solo el sector privado puede operacionalizar la resiliencia. Cada peso invertido en prevención ahorra cuatro en reconstrucción”, subrayó.
Bäckman propuso que la resiliencia sea parte de la política nacional de salud, con incentivos fiscales y regulatorios para las instituciones que inviertan en reducción de riesgos, energía de respaldo y planes de contingencia.
“La resiliencia no debe verse como una respuesta humanitaria, sino como una estrategia económica y sanitaria compartida. La República Dominicana no necesita esperar al próximo huracán para demostrarlo: necesita actuar ahora”, concluyó.
