Santo Domingo.— La Sociedad Dominicana de Medicina Familiar y Comunitaria arribó a su 41 aniversario en un contexto en el que la atención primaria vuelve a ocupar un lugar central en el debate sanitario nacional.
La entidad reunió a exdirectivos, miembros activos y representantes de instituciones públicas para marcar más de cuatro décadas de trabajo en la promoción de la medicina familiar como eje del primer nivel de atención.
Autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) y del Servicio Nacional de Salud (SNS) participaron en el acto y resaltaron la necesidad de fortalecer un modelo centrado en la prevención, el seguimiento continuo y la atención integral de las personas en su entorno familiar y comunitario.
Durante la actividad se destacó que el enfoque de curso de vida —que da seguimiento al paciente desde la infancia hasta la adultez mayor— es una herramienta clave para reducir la carga de enfermedades crónicas y mejorar indicadores de salud pública. También se subrayó que los médicos familiares cumplen un rol estratégico en la red pública, especialmente en comunidades donde el primer contacto con el sistema sanitario ocurre en centros de atención primaria.
Más de cuatro décadas de evolución
La conmemoración incluyó un repaso por las distintas etapas de la organización desde su creación en 1985, período en el que la especialidad fue ganando reconocimiento académico y espacio dentro del sistema sanitario.
A lo largo de estos años, la sociedad ha impulsado residencias médicas, encuentros científicos y procesos de actualización profesional, al tiempo que ha abogado por mayor integración del médico familiar en las políticas públicas.
La actual directiva señaló que el aniversario representa un momento para consolidar avances y enfrentar desafíos pendientes, entre ellos ampliar la cobertura del primer nivel y reforzar la formación de nuevos especialistas en un sistema que todavía mantiene una fuerte concentración en la atención hospitalaria.
Con 41 años de trayectoria, la organización reafirma su apuesta por un modelo de salud más preventivo y comunitario, en un escenario donde la sostenibilidad del sistema depende, en gran medida, del fortalecimiento de la atención primaria
