Santo Domingo. — La Sociedad Dominicana de Oncología Médica (SODOM) expresó su preocupación por lo que considera deficiencias estructurales en el sistema de salud, señalando que problemas administrativos, presuntas prácticas corruptas y una gestión ineficiente de los medicamentos de alto costo han afectado directamente la atención de pacientes oncológicos en el país.
La entidad médica afirmó que situaciones registradas tanto en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) como en el Instituto Regional Oncológico del Cibao han provocado retrasos en tratamientos, desabastecimiento de fármacos esenciales y un deterioro significativo en la condición de muchos pacientes, algunos de los cuales fallecieron sin recibir la terapia adecuada.
En un pronunciamiento público, la SODOM sostuvo que durante el año 2025 se evidenció una marcada falta de entrega oportuna de medicamentos especializados, así como una deficiente administración de inventarios, lo que derivó en la expiración de insumos que nunca llegaron a manos de quienes los necesitaban.
Asimismo, la sociedad denunció el desvío de prescripciones médicas hacia determinados suplidores, mientras las autoridades responsables no realizaban auditorías efectivas al programa estatal destinado a la cobertura de enfermedades crónicas no transmisibles, a pesar de manejar importantes recursos públicos.
La organización recordó que muchas de las alertas emitidas por los oncólogos fueron inicialmente desestimadas, mientras las prácticas cuestionadas continuaban afectando la salud y la estabilidad económica de los pacientes y sus familias. Con el paso del tiempo, agregó, se han ido confirmando las causas de las irregularidades previamente denunciadas.
La SODOM citó además la crisis financiera que atraviesa el Instituto Regional Oncológico del Cibao como un reflejo de un problema más amplio, donde intereses económicos han prevalecido sobre la atención a los sectores más vulnerables.
Pese a este panorama, los oncólogos destacaron que durante 2025 mantuvieron sus esfuerzos asistenciales y preventivos, incluyendo campañas de educación para la detección temprana del cáncer de mama y próstata desarrolladas durante los meses de octubre y noviembre.
Finalmente, la entidad expresó su expectativa de que las investigaciones deriven en sanciones y en la implementación de mecanismos de supervisión más estrictos, al tiempo que manifestó su aspiración de que el año 2026 represente un período de mayor equidad, justicia social y acceso efectivo a servicios de salud de calidad para la población dominicana.
