La Organización Panamericana de la Salud (OPS) dio a conocer el Marco de Calidad HEARTS, una nueva guía orientada a mejorar el abordaje de la hipertensión arterial y reducir el riesgo cardiovascular en los países de las Américas. De acuerdo con estimaciones del organismo, su aplicación podría evitar cientos de miles de muertes y millones de hospitalizaciones hacia el año 2030.
El marco, divulgado en The Lancet Regional Health – Americas, plantea acciones concretas y de rápida implementación para fortalecer la atención cardiovascular desde el primer nivel de atención, con énfasis en la prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares, así como en el acceso oportuno a tratamientos eficaces y asequibles.
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en la región, con más de 2,2 millones de fallecimientos anuales. La hipertensión, uno de los principales factores de riesgo, afecta a cerca del 40% de la población adulta, aunque solo una minoría logra mantener cifras adecuadas de control, a pesar de la disponibilidad de terapias efectivas.
El director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa, subrayó que la hipertensión representa un desafío crítico pero controlable para los sistemas de salud, y señaló que la iniciativa HEARTS ya ha demostrado resultados positivos en miles de establecimientos de atención primaria en distintos países.
El nuevo Marco de Calidad sistematiza experiencias exitosas y propone soluciones a obstáculos frecuentes en el manejo de la presión arterial, como fallas en la medición, uso de tecnología obsoleta, acceso limitado a medicamentos esenciales y esquemas de tratamiento poco eficientes. Entre las recomendaciones destacan la utilización de tensiómetros automáticos validados, la compra regional de medicamentos para garantizar precios accesibles, la prescripción por períodos prolongados y la participación activa del personal de enfermería capacitado en el ajuste de tratamientos bajo protocolos definidos.
Actualmente, HEARTS en las Américas se implementa en 33 países, con cerca de 10.000 centros de atención primaria involucrados y más de seis millones de personas atendidas mediante protocolos estandarizados. En los territorios donde el modelo se ha consolidado, los niveles de control de la hipertensión superan ampliamente el promedio regional.
La iniciativa respalda el objetivo 80-80-80 de la región: identificar al 80% de las personas con hipertensión, tratar al 80% de quienes reciben diagnóstico y lograr el control adecuado en el 80% de los pacientes tratados. Expertos de la OPS coinciden en que alcanzar esta meta tendría un impacto sustancial en la reducción de muertes y complicaciones prevenibles.
Experiencias en países como Cuba, Chile, Colombia, México y República Dominicana evidencian mejoras sostenidas en el control de la presión arterial tras la adopción del modelo, además de beneficios económicos para los sistemas de salud.
Finalmente, la OPS exhortó a las autoridades sanitarias y a los proveedores de servicios de salud a incorporar el Marco de Calidad HEARTS como una herramienta estratégica para fortalecer la atención primaria y enfrentar de manera más efectiva las enfermedades no transmisibles en la región.
