Las huellas dactilares, utilizadas durante décadas como uno de los principales métodos de identificación humana, comienzan a desarrollarse durante la gestación. Aunque sus patrones son particulares en cada individuo, investigaciones científicas recientes han permitido conocer mejor los mecanismos biológicos que intervienen en su formación y las similitudes que pueden existir entre los diferentes dedos de una misma persona.
Un estudio publicado en marzo de 2023 en la revista científica Cell, titulado The Developmental Basis of Fingerprint Pattern Formation and Variation, analizó los procesos celulares y moleculares que determinan la formación de las crestas de la piel en los dedos.
Los investigadores identificaron la participación de diferentes vías de señalización molecular, entre ellas WNT, BMP y EDAR, que intervienen en la organización de las estructuras que dan origen a los patrones característicos de las huellas.
El trabajo también explica que la disposición final de estas líneas depende de ondas de crecimiento que se originan en distintos puntos del dedo y se encuentran durante el desarrollo. Esta dinámica contribuye a la variedad de patrones que distinguen las huellas humanas.
Una investigación que cuestiona una creencia sobre las huellas
Otro hallazgo de interés fue publicado en enero de 2024 en Science Advances, bajo el título Unveiling intra-person fingerprint similarity via deep contrastive learning.
El equipo investigador utilizó inteligencia artificial y redes neuronales para analizar impresiones dactilares de diferentes dedos y determinar si pertenecían a una misma persona.
Los resultados demostraron que las huellas de distintos dedos de un mismo individuo comparten similitudes que pueden ser identificadas mediante características de su estructura, especialmente la orientación de las crestas en la zona central.
Este descubrimiento abre nuevas posibilidades para la investigación forense, ya que podría ayudar a relacionar impresiones dactilares encontradas en diferentes escenarios, incluso cuando corresponden a dedos distintos.
No obstante, los autores advierten que el sistema todavía presenta limitaciones y no está preparado para utilizarse como prueba concluyente en procesos judiciales.
Las investigaciones permiten comprender que las huellas dactilares son mucho más que marcas utilizadas para identificar personas: representan estructuras biológicas cuyo desarrollo comienza antes del nacimiento y cuya complejidad continúa siendo objeto de estudio científico.
