¿Cuál es la diferencia entre un paro cardíaco repentino y un ataque cardíaco? ¿Qué personas son propensas a ambos y qué medidas de seguridad podemos tomar? El Dr. Brian Shapiro, de Medicina Cardiovascular en Mayo Clinic, en Jacksonville (Florida), explica la diferencia.
El paro cardíaco repentino puede ocurrir en una variedad de situaciones, cuando alguien, mientras está activo (jugando baloncesto o caminando con amigos), sufre un colapso y se desmaya.
La presión arterial baja y, a menudo, el corazón deja de latir. Esto puede ser provocado por una arritmia fatal, que ocurre cuando el corazón late de manera irregular y no bombea sangre de manera efectiva. Si su corazón no está bombeando, la sangre no llegará a su cerebro, lo que le causa un colapso.
Las personas que no hacen ejercicio con frecuencia y tienen un estilo de vida sedentario pueden experimentar un paro cardíaco repentino. Por otro lado, atletas como triatletas y maratonistas ejercen una gran presión sobre sus corazones. Estos pacientes son monitoreados con más precaución. La historia familiar de paro cardíaco repentino es un factor importante a tener en cuenta durante el examen físico.
El ejercicio físico es fundamental, no solo para la mortalidad en general, sino también para el bienestar mental, la cuestión es cómo practicarlo de manera segura y quién tiene un riesgo más elevado.
Una persona de 65 años que ha corrido maratones toda su vida, pero que se ha sometido a una cirugía a corazón abierto para tratar una enfermedad de las arterias coronarias, puede seguir corriendo de manera segura, manteniendo su velocidad y capacidad a una frecuencia cardíaca mucho más baja. Hablamos con los pacientes sobre cómo hacer esto. Durante el examen físico, los médicos escuchan soplos inusuales y realizan un electrocardiograma (EKG o ECG) y radiografías del tórax para detectar posibles signos de miocardiopatía. También se puede realizar una prueba de esfuerzo cardiopulmonar, en la que se pone una máscara especial en la cara para medir el oxígeno y el dióxido de carbono. Esto ayuda a los equipos de atención médica a identificar irregularidades muy sutiles que pueden indicar anomalías en el corazón o en los pulmones.
Los planes de ejercicio se adaptan según la situación; sin embargo, es fundamental controlar los síntomas.
Si tiene dificultad para respirar durante ejercicios ligeros, siente opresión en el pecho, mareos o desmayos, estos síntomas son preocupantes y requieren pruebas adicionales. Usted puede volver a hacer ejercicio y las cosas que disfruta nuevamente ya sea correr una carrera de 5 km o jugar softball con sus hijos el objetivo siempre es lograr todo esto de manera segura
