Al utilizar este sitio, usted acepta las política de privacidad yCondiciones de uso.
Accept
Revista MédicaRevista Médica
Notificación Show More
Font ResizerAa
  • Portada
  • ¿QUIÉNES SOMOS?
  • NOTICIAS
    • NACIONALES
    • INTERNACIONALES
    • AGENDA SALUD
    • Capsulas de la Revista Medica Tv
    • Congresos
    • Consejos de Salud
    • Curiosidatos
    • Editorial
    • Efemerides
    • Hospitales
    • Investigación médica
    • Salud en perspectiva
  • EMPLEO SALUD
  • ENTREVISTAS
  • CONTACTO
Revista MédicaRevista Médica
Font ResizerAa
  • Coronavirus
  • Psicologia
  • Reportajes
  • Salud de la mujer
  • Urologia
  • Colera
  • Diabetes
  • Entrevistas
  • Farmacia
  • CARDİOLOGİA
Buscar
  • Categorias
    • ARS
    • Gubernamental
    • Internacionales
    • Nacionales
    • CLINICAS & HOSPITALES
    • Sociedades Médicas
  • Otras Opciones
    • Contacto
    • Política de privacidad
    • Quiénes somos
    • Términos y Condiciones
Síganos
Revista Médica > Blog > Opiniones >
Opiniones

Revista Medica
Última actualización: 20 octubre, 2025 5:07 pm
Por Revista Medica
Compartir
8 lectura mínima
Compartir

A las niñas no se les falla: se les protege, se les escucha y se les abre futuro.

Como médico familiar y también como padre de una adolescente no hablo de estadísticas desde un escritorio; hablo desde la más íntima convicción y desde mi práctica profesional donde escucho miedos reales, en casa, desde la mirada de mi propia hija cuando me pregunta por su futuro. Cada vez que una niña llega a mis manos con dudas o con una prueba positiva en la mano, pienso en ella y en todas las hijas de nuestro país: en sus cuadernos cerrados, en los sueños que no pueden esperar. Por ellas escribo estas líneas, para decir con claridad que el embarazo adolescente no es un destino ni un “tema de otros”; es un llamado ético a los responsables de construir futuro que somos los llamados a proteger, orientar y abrir caminos antes de que la vida se tuerza.

 

Desde mi formación como especialista del primer nivel veo a niñas con mochilas más pesadas que su edad: dentro no llevan cuadernos, llevan una prueba de embarazo positiva, miedo y silencio. No es una exageración ni un problema “cultural” inevitable; es un fallo del sistema. Mientras celebramos pequeñas mejoras, el embarazo en adolescentes sigue golpeando fuerte: cada cifra es una historia de escuela interrumpida, de proyectos de vida cortados y de hogares que se empobrecen.

 

Quien trabaja con ellas lo sabe: cuando una adolescente queda embarazada, no solo cambia su calendario, cambia la economía de su casa y, con frecuencia, la de su barrio. La deserción escolar, la dependencia de ayudas, las oportunidades laborales más estrechas y la sobrecarga de cuidados en familias ya frágiles se convierten en un círculo vicioso. Ese círculo, si no lo rompemos, alimenta otra estadística que también nos duele: la de la violencia y la delincuencia en comunidades donde la desesperanza se hereda.

 

Ante esto, algunos proponen más cárceles y mano dura. Yo propongo algo más barato, más humano y más eficaz: financiar de verdad el primer nivel de atención y ponerlo a trabajar donde importa. Si de ahorrar dinero público se trata, la prevención no es un discurso: es una cuenta que siempre cuadra.

 

El primer nivel es la puerta de entrada al sistema. Puede ser también el último muro antes del precipicio.

 

 

 

¿Qué necesitamos hacer —ya, sin excusas— desde la consulta y la comunidad?

 

• Primero, conocer a nuestras adolescentes por nombre y dirección. Adscripción real, carpetas familiares vivas, mapeo de riesgos (desescolarización, uniones tempranas, violencia). Si no sabemos dónde están, llegaremos tarde.

• Segundo, consulta adolescente amigable y confidencial. Consejería con lenguaje claro, sin sermones. Tamizaje de violencia, coerción y salud mental. Y, sobre todo, anticoncepción de alta eficacia disponible el mismo día en las UNAP: implantes y DIU, sin laberintos, sin “vuelva mañana”. Cuando ofrecemos métodos eficaces y respetamos la autonomía, las decisiones mejoran.

• Tercero, salir del consultorio. Promotores, clubes de adolescentes, escuela de padres y madres, acuerdos con directores y orientadores. La educación integral en sexualidad no es un tabú; es una vacuna social que reduce embarazos no intencionales, protege frente a abusos y siembra proyectos de vida.

• Cuarto, rutas de protección que funcionen. Toda señal de abuso o unión infantil debe activar de inmediato a CONANI, a la fiscalía y a los servicios especializados. Una niña menor de 15 embarazada no es un caso más; es una emergencia ética y legal.

 

 

Invertir en primer nivel no es un gasto blando: reduce internamientos, urgencias evitables y complicaciones costosas. Cada embarazo adolescente que prevenimos es una matrícula que no se pierde, un ingreso futuro que no se evapora, una transferencia social que no se eterniza. Es también menos presión sobre programas de protección, menos niños creciendo en hogares sin tiempo ni recursos, menos jóvenes capturados por economías ilícitas que prometen en una semana lo que la escuela no garantizó en años.

 

A quienes piden números fríos, les doy tres: costo evitado, ingreso protegido y recaudación futura.

 

Prevenir un embarazo adolescente significa menos partos complicados, menos prematuridad, menos cesáreas —costo evitado hoy.

 

Más años de educación y mejor empleabilidad —ingreso protegido mañana.

 

Más impuestos pagados por adultos con trabajos dignos —recaudación futura para el Estado. En cualquier modelo serio, la balanza se inclina del lado de la prevención.

 

 

 

No necesitamos inventar una rueda nueva. Necesitamos poner a rodar, con presupuesto y metas claras, la que ya existe:

 

• Metas de cobertura: 90% de adolescentes del área adscritas y con consejería al menos semestral.

• Metas de acceso: disponibilidad sostenida de LARC y anticoncepción de emergencia; colocación el mismo día en la UNAP.

• Metas intersectoriales: convenios con escuelas para retención y reingreso escolar posparto; tutorías y becas puente.

• Indicadores públicos trimestrales: tasa local de embarazo adolescente (15–19 y <15), porcentaje con método eficaz, derivaciones efectivas ante violencia y salud mental.

Y algo clave: pago por resultados. Si el sistema financia lo que valora, entonces que valore con incentivos la consejería de calidad, la continuidad de métodos eficaces y la articulación con la escuela y protección. El dinero debe seguir a la evidencia.

 

El embarazo en adolescentes no ocurre; se produce en contextos que toleran la desinformación, la violencia y la desigualdad. Como médico familiar y comunitario, puedo comprometerme a abrir la puerta correcta: una consulta sin juicios, con ciencia y con respeto. Pero esa puerta necesita bisagras institucionales: financiamiento estable, abastecimiento de insumos, protocolos claros y coordinación real con educación, justicia y protección.

 

Si de verdad queremos reducir la pobreza y la delincuencia, empecemos por donde la vida comienza a torcerse: la adolescencia. Invirtamos antes del daño. Es más humano. Es más barato. Y es, sobre todo, lo justo.

 

Porque no son números. Son niñas. Y a las niñas no se les falla: se les protege, se les escucha y se les abre futuro.

 

 

Dr. Miguel Rojas Agosto

Médico familiar y comunitario

Comparte este artículo
Facebook Twitter Copiar enlace Print
Deja un comentario Deja un comentario

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fast Four Quiz: Precision Medicine in Cancer

How much do you know about precision medicine in cancer? Test your knowledge with this quick quiz.
Get Started
Ministro de Salud descarta de manera absoluta el regreso a clases presenciales

El ministro de Salud Pública, Plutarco Arias, adelantó que el gobierno evalúa…

CMD califica atropellante uso fuerza militar, en contra del Dr. Tabaré Rodríguez en mao.

Allanamiento a casa Dr.Tabaré Rodríguez darle click letra azul para ver el video.…

¿Reumatólogo u ortopeda?

Según la Sociedad Española de Reumatología (SER), “el reumatólogo es el especialista…

Your one-stop resource for medical news and education.

Your one-stop resource for medical news and education.
Sign Up for Free

You Might Also Like

Opiniones

Los pacientes somos un cero a la izquierda

Por Revista Medica
Opiniones

¡Los médicos bajo ataque! Una seguridad social desfasada que castiga a quienes sostienen la salud del pueblo

Por Revista Medica
Opiniones

¿Quién forma a los especialistas? Reconocer a los coordinadores de residencias es una deuda pendiente

Por Revista Medica
Opiniones

Una capitalizacion individual y solidaria

Por Revista Medica
Facebook Twitter Instagram

Revistamedica.do. Todos los derechos Reservados. Hosted por Hostuis.com

Nosotros
  • Inicio
  • Política de privacidad
  • Quiénes somos
  • Contacto
Categorias
  • Gubernamental
  • Internacionales
  • Nacionales
  • Sociedades Médicas
Quienes Somos

Revista Médica do Es una plataforma digital especializada en contenidos de salud, con el objetivo de aportar informaciones interesantes, útiles, fiables, transparentes y actualizadas.

Contacto
¡Bienvenido(a) de nuevo!

Iniciar sesión en su cuenta

¿Perdiste tu contraseña?
X