República Dominicana podría avanzar de forma más rápida hacia la eliminación del cáncer cervicouterino como problema de salud pública si fortalece las estrategias de prevención, detección temprana y acceso al tratamiento, según un estudio presentado por el Instituto Sueco de Economía en Salud (iHe).
La investigación identifica cinco áreas prioritarias que permitirían al país reducir la incidencia y mortalidad asociadas a esta enfermedad, que continúa representando uno de los principales desafíos de salud para las mujeres dominicanas.
Entre las recomendaciones figura la creación de una cultura de prevención basada en campañas educativas permanentes dirigidas a la población, así como el fortalecimiento de la capacitación de profesionales de la salud para promover activamente la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y las pruebas de detección.
El informe también plantea la necesidad de mejorar los sistemas de información sanitaria mediante registros actualizados de vacunación, tamizaje y casos de cáncer, con el objetivo de facilitar la toma de decisiones y el seguimiento de las metas nacionales de eliminación.
Otro de los puntos destacados es la integración de los servicios de atención para evitar retrasos en el diagnóstico y tratamiento. Los expertos recomiendan establecer mecanismos de seguimiento para las pacientes con resultados anormales, reducir los tiempos de espera para pruebas diagnósticas y aprovechar herramientas tecnológicas como mensajes de texto y plataformas digitales para mantener el contacto con las usuarias.
Asimismo, el estudio señala la importancia de actualizar las guías nacionales de manejo clínico, ampliar la disponibilidad de radioterapia en el sistema público y facilitar el acceso a medicamentos oncológicos innovadores respaldados por evidencia científica.
Los investigadores reconocen los avances alcanzados por República Dominicana en materia de vacunación contra el VPH, especialmente tras la incorporación de niños y niñas al esquema nacional de inmunización. Sin embargo, consideran que aún existen desafíos relacionados con la detección oportuna de la enfermedad y el acceso equitativo a tratamientos especializados.
La publicación concluye que una estrategia integral que combine prevención, educación, vacunación, diagnóstico temprano y fortalecimiento de la atención especializada permitiría acelerar el cumplimiento de los objetivos planteados por la Organización Mundial de la Salud para eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública en las próximas décadas.
