Un nuevo grupo de subvariantes de Ómicron del SARS-CoV-2, causante de COVID-19, está alarmando a la comunidad internacional debido a su rápida propagación. Estas subvariantes, denominadas FLIRT, están aumentando su presencia en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España y ahora en México, y se caracterizan por su alta contagiosidad.
En abril de este año, se detectaron nuevas mutaciones del SARS-CoV-2, específicamente de las subvariantes JN y KP, conocidas como variantes FLIRT, basadas en los nombres técnicos de sus dos mutaciones principales. Las variantes FLIRT son subvariantes de Ómicron. Una de ellas, KP.2, representó el 28.2% de las infecciones por COVID-19 en Estados Unidos para la tercera semana de mayo, convirtiéndose en la variante dominante en el país. La KP.1.1 representó el 7.1% de los casos, según datos del Center for Disease Control and Prevention (CDC). Se prevé que en este verano los casos de COVID-19 por estas cepas pueden incrementarse.
Según estudios, las variantes FLIRT se identificaron en Estados Unidos por el CDC, a través de las aguas residuales y desde entonces se han notificado casos en Canadá, España y Reino Unido, aunque hay amenazas en Asia. Una reciente publicación reporta que en México se están incrementando los casos de infecciones respiratorias, probablemente causados por estas nuevas variantes.
Los expertos explican cómo ha cambiado el virus SARS-CoV-2 con el tiempo, con nuevas variantes formándose a medida que emergen mutaciones en su código genético. Ómicron fue una variante del SARS-CoV-2 que fue dominante en Estados Unidos en 2021 y comenzó a generar sus propias subvariantes. Una de estas fue la JN.1, identificada en septiembre de 2023, que se propagó por el país durante los meses de invierno, provocando un incremento en las hospitalizaciones por COVID-19. En este sentido, JN.1 también generó descendientes; las subvariantes FLIRT, que son derivaciones de una llamada JN.1.11.1.
FLIRT tiene la particularidad de que las dos mutaciones se presentan en la proteína de espiga en la superficie y, según expertos, esto puede facilitar al virus evadir las defensas de nuestro organismo, ya sea por infección previa o generada por vacunas. Según una explicación publicada por la Infectious Diseases Society of America, FLIRT es el acrónimo de algunas de las mutaciones de la proteína de la espiga de las variantes. Por otra parte, no se tiene certeza del comportamiento de los síntomas por COVID-19 a causa del grupo FLIRT, aunque se evidencian pocos casos que requieran ingreso a unidades de cuidados intensivos. Los casos descritos han sido similares a infecciones por otras variantes, menciónese fiebre, congestión nasal, tos, cefalea, dolor de garganta, muscular y escalofríos, además de diarrea, vómitos, pérdida del gusto y olfato. A esto se le puede añadir dificultad respiratoria, “niebla mental” y fatiga.
Se han bautizado en diversas regiones algunos apodos extraños para identificar a las variantes a lo largo de la pandemia por COVID-19: siendo Arcturus, Pirola y Eris, los más populares. Lo cierto es que estas variantes se están propagando rápidamente por diversos países del continente americano y Europa, y es importante retomar las medidas de prevención, siendo estas el uso de mascarilla, distanciamiento social, aislamiento social en caso de infecciones, lavado de manos y, recomendado, vacunarse con vacunas actualizadas.
El SARS-CoV-2 ya se ha convertido en una infección endémica, como la gripe, y se prevé, debido a su alta tasa de mutación, que las jornadas de vacunación serán de manera periódica.
Por: Dr. Felvill Villalona Salas.
